
El concepto de arquitectura de un robot se
refiere primordialmente al software y hardware que definen el ámbito de control
de una máquina de este tipo.
Una tarjeta controladora que ejecuta algún
software para operar motores
no constituye por sí misma la arquitectura, más
bien el desarrollo de módulos
de software y la comunicación entre ellos y el
hardware es lo que la define
realmente.
Los sistemas robóticos son complejos y tienden a ser difíciles de desarrollar,
esto debido a la gran variedad de sensores que deben integrar, así como delimitar su rango de acción, por ejemplo en un brazo robot cuál va a ser el radio de giro o la altura máxima a la que puede levantar algún objeto que está
manipulando. Los desarrolladores de sistemas típicamente se han basado en los esquemas tradicionales de desarrollo para construir dispositivos robóticos pero ha quedado demostrado la ineficiencia de este proceso, es decir un diseño
que ha funcionado muy bien para operaciones teledirigidas -manejo de robots submarinos por seres humanos- no ha dado los resultados esperados para sistemas autónomos -robots de exploración espacial.